lunes, 20 de octubre de 2014

Eso que llaman normalidad

lunes, 20 de octubre de 2014
Hace años, un profesor preguntó que era la normalidad. Hubo respuestas dispares, algunos decían que lo normal es lo que está bien, otros replicaban que lo normal es lo que hace la mayoría, que normal es sinónimo de sano. El profesor dibujó en la pizarra una Campana de Gauss y estableció lo que es una distribución normal. Sin entrar mucho en estadísticas, definamos que se considera normal una característica frecuente en la mayoría de la población.


En ese momento hablamos de trastornos psicóticos, de psicología anormal. Y el debate se caldeó más: ¿Se llama psicología anormal porque la mayoría de la población no presenta sintomatología o por qué los síntomas pueden ser tan graves que llegan a discapacitantes? ?¿Qué es la anormalidad? La RAE lo define como aquello que accidentalmente se halla fuera de su natural estado o de las condiciones que le son inherentes, algo infrecuente.

En la campana de Gauss una persona extremadamente inteligente o extremadamente rica es de baja ocurrencia estadística, algo rarísimo, poco frecuente, es decir, anormal. En países de primer mundo las personas que viven por debajo del umbral de pobreza son tan anormales como las extremadamente ricas. Entonces, ¿Qué es normal? ¿Qué es anormal?

Al final concluimos, siguiendo la pauta de la OMS, que la normalidad como sinónimo de salud mental es cuando no se muestran signos y síntomas psicopatológicos o si los hay permiten a la persona conductas funcionales y adaptativas (que garanticen su bienestar y supervivencia). Pero también, no se puede obviar que lo normal es lo frecuente dentro de una población.

Además, lo normal no tiene porque ser sinónimo de sano, lo normal tampoco tiene que ser sinónimo de bueno. Aquello que se considera bueno y normal, pasa por el filtro de sistema de creencias morales, sociales y religiosas de las personas.

Ejemplos:

Actualmente, el consumo de alcohol en adolescentes es normal. Para los adolescentes es genial, para los padres es el grito al cielo.

El uso de la tecnología e Internet por parte de niños sin supervisión es normal. No se habla de esto.

La sintomatología ansiosa depresiva en adultos es normativa. Como muchos la presentamos, corremos un tupido velo y no se habla de esto.

Actualmente la norma es tener un hijo, si alguien tiene tres o más, muchos lanzamos discretas miradas al cielo y decimos por lo bajini: “¿Están locos?”


Hay veces que nos escondemos en el grupo, detrás de la mayoría. Si la mayoría lo permite ¿Qué más da? ¿No?.

Supongo que también podemos considerar como normativa una frase de madre por excelencia: ¿Si Fulanito se tirase de un puente tú te tirabas también? Hay veces que no pasa nada por ser un poco anormal.

1 comentario:

  1. Buenos días Iris, no me conoces, soy Lula Baena y estoy escribiendo un libro que se titula "Hablando con Caballos", me dedico a la Psicoterapia Asistida con Caballos y quisiera tener tu permiso para mencionarte en el texto. Mi Mail: lulabaena@gmail.com. Mi tfno: 616063244 GRACIAS!

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