lunes, 24 de noviembre de 2014

Llega el amor romántico y luego el compromiso ¿O es al revés?

lunes, 24 de noviembre de 2014
Llega el momento en todo enamoramiento en que recordamos que hay más vida fuera del otro y milagrosamente nos quedan aún un par de amigos. Luego de haber solucionado los conflictos iniciales que surgen en la contextualización de una relación (¿Somos solo amigos, novios, amantes en la clandestinidad, amigos que tienen sexo de vez en cuando?), aumenta paulatinamente la intimidad, el compromiso y la sensación de satisfacción. En esta etapa es muy probable que la pasión se mantengan, se empleen grandes recursos en la protección del otro, aparezcan celos y surja el deseo de exclusividad (si en el enamoramiento no se definió el tema de no poner los cuernos la exclusividad, en el inicio de esta etapa se hace).

psicologia madrid, pareja, amor, emoción, psicología, terapia psicología, terapia de pareja

Una buena señal de que se llega a esta etapa es el tema vacaciones: así como en el enamoramiento una escapada de fin de semana suele ser EXCLUSIVA (escaparse solos a la montaña, la playa, donde sea), en esta etapa empiezan a ser INCLUSIVA (de vez en cuando salir con amigos, es decir, con más personas no es tan descabellado).

Llegados a este punto que las familias se conozcan ya no da tanta grima, se va juntos a bodas, bautizos, comuniones (hasta a la del primo del pueblo del abuelo paterno), puede que se tome la decisión de irse a vivir juntos o casarse… la pareja se convierte en un elemento estable en nuestras vidas.

Esta etapa tiene una duración aproximada de entre 1 y 5 años. El culmen del constructo occidental del amor romántico se consigue con el equilibrio de la pasión, la intimidad y el compromiso. Evolutivamente llegar al punto del amor romántico es esencial: así como el objetivo de la fase de enamoramiento es tener sexo, con el apareamiento puede venir la descendencia y es en esta etapa es que se garantiza el cuidado parental que conlleva la supervivencia de las crías (hay más posibilidades de supervivencia cuando dos o más cuidan de la cría; desantenderse de un hijo puede resultar más fácil en la etapa de enamoramiento cuando no hay apego, no hay compromiso, ni intimidad fuera de la sexual). Sin embargo, hay veces que tener los tres elementos perfectamente calibrados a lo largo de los años parece un tanto utópico.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Esa locura que llaman enamoramiento

viernes, 14 de noviembre de 2014

¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor?



Con esa frase Don Juan Tenorio ilustra perfectamente lo que es el enamoramiento. Para ser formales, digamos que el enamoramiento es una emoción social que se puede definir como una explosión emocional que va acompañada de obnubilación mental, euforia y ansia por unirse a otra persona (Beach y Tesser, 1998). Es decir, diciéndolo medio en broma medio en serio, el enamoramiento es un estado de locura transitoria, entre cuyos síntomas están: pensar constantemente en la otra persona, querer estar todo lo posible con la otra persona, soñar con la otra persona. Se puede llegar a postergar las necesidades propias a favor de satisfacer las de la otra. También esta etapa se caracteriza por la impulsividad: podemos hacer casi cualquier cosa por el objeto de nuestro deseo. Idealizamos al otro, en muchos casos esta idealización está sobredimensionada (el otro en realidad no es tan tan fabuloso como creemos) y se vive y se respira por y para ese ser; en muchas ocasiones dejamos de lado actividades, personas y cosas que antes eran relevantes en nuestra escala de valores (todos tenemos o hemos sido ese amigo o amiga que cuando inicia una relación se ausenta un poco o desaparece del todo).

El enamoramiento provoca una limitación importante y voluntaria de nuestro raciocinio que no discrimina entre personas. Da igual la posición social, la cultural o el nivel intelectual, la mayoría de las personas "normales" nos hemos enamorado. Ortega y Gasset va un poco más allá y define el enamoramiento como una “imbecilidad transitoria”.

El enamoramiento suele durar alrededor de un año. Detrás de todas estas conductas, pensamientos y obsesiones hay reacciones fisiológicas que tienen como objetivo que si se es correspondido se forme un vínculo con la pareja... y se tenga sexo. A un nivel evolutivo el objetivo de todo esto es tener sexo, ni más ni menos (¿Por qué? Porque por más anticonceptivos que se utilicen, a pesar de que el homo sapiens sapiens es de las pocas especies que tienen sexo por la gratificación sexual, al final del día la finalidad del sexo es la reproducción).

¿Cuál es el baremo actual para determinar si una persona está en fase de enamoramiento? En estos tiempos donde la tecnología prima, la intensidad del enamoramiento puede ser directamente proporcional al tiempo que se dedica a la otra persona a través de esa herramienta del mal llamada Whatsapp (no sólo para hablar, también para comprobar si el otro está conectado, a que hora se desconectó, cuando fue su último mensaje, si leyó el mensaje, etc. ¿Recuerdas cuando dije que el enamoramiento puede ser considerado como locura transitoria?).

Así que, si con el paso de los meses te das cuenta que 1. tu pareja no es tan ángel, 2. que no es que de este lado de la orilla el brillo sea más puro sino que hay luna llena 3. y que se respira igual de bien en el pueblo... ¡Felicidades! puede que estés en camino de pasar a la siguiente etapa del amor: ¡El romance!. El enamoramiento no deja de ser la primera fase en nuestro contexto sociocultural de un tipo de amor llamado romántico, que tiene como componentes la intimidad, el compromiso y la pasión.
Fuera de Consulta © 2014