lunes, 15 de junio de 2015

Sexo raro, sexo desviado, sexo del que pocos hablan

lunes, 15 de junio de 2015
Hace algunos meses hablábamos en un grupo de amigos sobre las desviaciones sexuales, en un contexto que invitaba a confesiones, alguien comentó algo por el estilo: "yo follaría o probaría casi cualquier cosa, con excepción de la pederastia o la zoofilia". Curiosa, al fin y al cabo, pregunté qué opinaba sobre la necrofilia y quizá fue el exceso de alcohol, pero entre risas, medio en broma, medio en serio -ve tú a saber porque- contestó: "la muerta ni siente ni padece". Profundizando en el tema, cuando preguntamos porque él no consideraría una relación sexual con una niña, respondió que la cría no tiene conocimiento ni madurez para participar en un acto sexual. Y cuando cuestionamos sobre su no rotundo ante el sexo con un animal, confesó que le da asquito.

(porque este post merece banda sonora)

Esa tarde hablamos sobre coprofilia, fisting, en fin, discutimos sobre muchas conductas sexuales socialmente censuradas (que escandalizarían a cualquier persona que no haya leído al Marques de Sade o sencillamente no haya escrito porno duro alemán en google) y en resumidas cuentas, para mi amigo el consentimiento es indispensable para involucrarse en cualquier tipo de actividad. A partir de ese punto, para él, existe un amplio abanico de potencial disfrute secsual.

En este momento quizá la pregunta que muchos se están haciendo no tiene que ver con explicaciones científicas y sí sobre mi amigo: ¿Qué Perencejo (vamos a llamarlo así) sea de amplias miras eróticas, que sea un “aventurero”, lo hace un “obseso sexual”?

El grupo del trabajo del DSM-5 es explicito:

La mayoría de las personas con intereses sexuales atípicos no tienen un trastorno mental. Es decir, no es lo mismo gustar de una práctica erótica poco tradicional que tener un trastorno parafilico.

Pero bueno, que nos liamos, definamos algunos conceptos:

Según la RAE atípico significa “que por sus caracteres se aparta de los modelos representativos o de los tipos conocidos”. Además, define parafilia sencillamente como una “desviación sexual”, así que para no rizar mucho el rizo digamos que una parafilia es una conducta sexual atípica, rara, poco común. Actualmente en el mundillo psicológico se considera que una parafilia por sí sola no necesita intervención clínica.

Entonces, ¿Qué podría convertir la aventura sexual de Perencejo en un trastorno?

Para diagnosticar a una persona con un trastorno parafilico tiene que reunir alguno de los siguientes criterios: 
  • sentir algún tipo de malestar acerca de su interés sexual. No basta que este malestar sea producto de la desaprobación de la sociedad;
  • que la conducta sexual implique malestar psicológico, lesiones o la muerte de otra persona involucrada o que involucre personas que no dan o sean incapaces de dar su consentimiento legal.  

El DSM-5 establece que la parafilia es una condición necesaria, pero no suficiente, para diagnosticar un trastorno mental; como hemos visto, el límite entre lo uno y lo otro se encuentra en si la parafilia produce malestar psicológico, deterioro en alguna área de funcionamiento de la persona y daños a terceros.

Para no dorar mucho la píldora: si la práctica sexual va acompañada de culpa, miedo, angustia; si no se tiene consentimiento explícito de la otra parte; si provoca disfunciones sociales, laborales y en otras áreas vitales; o si potencialmente de conocer las conductas sexuales la guardia civil toca a la puerta… puede que sea un trastorno.

¿Qué a alguien le pone utilizar pañales y ser tratado como un bebé? Pues, vale. ¿Es atípico? pues sí, muy atípico. ¿Qué es un trastorno mental? No necesariamente. ¿La persona ha perdido el trabajo por estar buaa-buaa todo el día? Probablemente sea un trastorno parafilico.

Dado que este tema tiene tela, mucha tela, muchos matices, muchas opiniones, muchas posiciones, finalizo este post diciendo y con ganas de aligerar un poco, que visitando la página de bestsellers de romántica erótica de Kindle, la temática del top 10 gira en torno al BDSM y cambiaformas,  (¿alguien ha dicho algo sobre la zoofilia?). Quien haya leído Canción de Hielo y Fuego o haya visto Juegos de Tronos, sabrá que la saga es un compendio de parafilias (y de trastornos parafilicos)... al final será que nos gusta ir más allá del misionero y todo.

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